enero 29, 2008

Lo que pasó entre cervezas y risas. Parte I

Bien, esto es lo primero que escribo en mi blog... quién diría que iba a tener uno, pero las ganas de escribir van más allá de los prejuicios que pueda tener de la tecnología.

Ayer iba todo bien, el show había sido bueno, no maravilloso, pero aceptable. Nos habían cobrado dos lucas por el estacionamiento, que cabe mencionar era en pleno bandejón y era obvio que los "cuidadores" harían cualquier cosa con nuestra plata, menos cuidar el auto, claro... hey! dos lucas para mi es harto, y para mi querida amiga conductora era casi un acto irracional. Cuando entramos había mucha gente, y tuve medio. Miedo de encontrarme con él y su ella, ese miedo ridículo que me da incluso cuando camino por las calles más rebuscadas de santiago. Trataba de caminar mirando a cualquier parte menos a la cara de la gente... y en eso aparece él, pero no ese él, si no el él de mi amiga conductora.
Después del show, nos fuimos a tomar unas cervezas con las infaltables papas fritas. Hacer la vaca para que nos alcanzara fue toda una odisea. Pero ahí estábamos, tomando cerveza y conversando de la vida, hablando de la teoría que tiene mi amiga sobre el gusto de los hombres por el tamaño de las lolas. Ella está casi segura de que hay una relación directa entre el tamaño de las lolas de las madres, con el gusto que tendrán después sus hijos por el tamaño de estas... yo no sé si concuerdo con eso... habría que indagar más.
Todo iba muy bien, hasta que suena esa canción... la que no escuchaba desde el día en que pasó a ser muy importante para mí, y que por más que quisiera nunca podría olvidar. No la escuchaba desde hacía 3 años y medio... lo que es bastante. Me dio una nostalgia terrible, a pesar que considero que cada vez queda menos para que ese capítulo de mi vida esté completamente cerrado. Lo que me hizo recordar muchas cosas... cosas que quiero enterrar para siempre, no porque hayan sido malas, si no más bien, porque cada cierto tiempo me baja la nostalgia y me dan ganas de volver a vivirlas, pero sé que es imposible. Así que las quiero enterrar. Y las voy a enterrar aquí.

1 comentario:

Unknown dijo...

Y querida vine a meter mi nariz en este espacio tuyo, no me dijiste que me apareciera, pero aquí estoy, me encantó leerte, sigue con esta cosa, que como te he contado soy medio adicta para leer blogs.
Y si a enterrarlo todo!! lindo hacerse un espacio, de pronto te sigo el camino, aunque me de verguencita

PD: por cierto la teoría de las tetas (la cual encuentro buenisima) es de Felipe y la Feña